Desde 2023 los autónomos ya no pagan una cuota fija: lo que abonas cada mes a la Seguridad Social depende de tus rendimientos netos reales. Es un sistema con 15 tramos y varias reglas que conviene conocer para no llevarse sorpresas. Te explico cómo funciona y cómo calcularlo. Actualizado en octubre de 2026.
En resumen
- Desde 2023 la cuota depende de tus rendimientos netos reales.
- Hay 15 tramos en dos tablas (reducida y general) y eliges una base dentro de tu tramo.
- Al terminar el año se regulariza: te devuelven o te reclaman la diferencia.
- Puedes cambiar tu base hasta seis veces al año.
Cómo funciona la cotización por ingresos reales
La idea es sencilla: cuanto más ganas, más cotizas, y cuanto menos ganas, menos pagas. Para ello, la Seguridad Social ha dividido los rendimientos netos mensuales en 15 tramos, repartidos en dos tablas: una reducida, para los rendimientos más bajos, y una general, para el resto. A cada tramo le corresponde una base de cotización mínima y una máxima.
Tú eliges una base dentro del rango de tu tramo, y tu cuota mensual es un porcentaje de esa base. Ese porcentaje incluye las contingencias comunes y profesionales, el cese de actividad, la formación y el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), y puede variar de un año a otro.
Paso a paso: cómo saber en qué tramo estás
- Calcula tus ingresos previstos del año.
- Réstales tus gastos deducibles. La propia cuota de autónomos cuenta como gasto.
- Aplica la deducción por gastos genéricos que fija la normativa (un 7 % de los rendimientos netos con carácter general, un 3 % para autónomos societarios).
- Divide el resultado entre 12 para obtener el rendimiento neto mensual.
- Busca ese importe en la tabla oficial de tramos y elige tu base.
Un ejemplo ilustrativo
Imagina que prevés ingresar 30.000 euros en el año y tener 6.000 euros de gastos deducibles. Tus rendimientos netos serían 24.000 euros. Aplicando una deducción del 7 %, quedan 22.320 euros, que repartidos en 12 meses dan unos 1.860 euros al mes. Con ese dato buscarías tu tramo en la tabla oficial. Es solo un ejemplo para entender el método: tu caso concreto puede variar.
La regularización: pagar de más o de menos
Como la cuota se calcula con una previsión, al terminar el año hay un ajuste. Cuando presentas la declaración de la renta, la Seguridad Social cruza tus rendimientos reales con las cuotas que pagaste. Si cotizaste de más, te devuelven la diferencia. Si cotizaste de menos, tendrás que abonar el resto.
Puedes cambiar tu base durante el año
Si tus ingresos suben o bajan respecto a lo previsto, puedes ajustar tu base de cotización. La normativa permite hacerlo hasta seis veces al año desde el servicio de base de cotización y rendimientos de Importass, lo que ayuda a evitar grandes regularizaciones.
Cuánto se paga, a grandes rasgos
Las cuotas parten de unos 200 euros mensuales en los tramos más bajos y superan los 1.000 euros en los más altos. Los importes exactos cambian cada año, por eso lo más seguro es consultar la tabla oficial vigente o usar el simulador de la Seguridad Social.
Errores frecuentes
- Elegir la base mínima sin comprobar si tus ingresos reales superarán ese tramo.
- Olvidarse de revisar la base a mitad de año cuando cambian los ingresos.
- No contar la propia cuota como gasto deducible al calcular los rendimientos.
- Confundir el pago trimestral del IRPF con la cuota de la Seguridad Social: son cosas distintas.
Esta guía es informativa y no sustituye el asesoramiento de un gestor o asesor fiscal. Las normas y los importes pueden cambiar, así que confirma siempre los datos en las fuentes oficiales.
