El IVA es el impuesto que más dudas genera a quien empieza como autónomo. Te explico qué tipos existen, cuándo tienes que cobrarlo en tus facturas, cuándo no y cómo se recupera el IVA de tus gastos. Actualizado en octubre de 2026.
En resumen
- En España hay tres tipos de IVA: general (21 %), reducido (10 %) y superreducido (4 %).
- Como autónomo repercutes IVA en tus facturas y declaras la diferencia con el IVA que has soportado.
- Algunas operaciones están exentas y no llevan IVA.
- El IVA soportado solo se deduce con factura completa y de gastos vinculados a la actividad.
Los tres tipos de IVA
| Tipo | Porcentaje | Qué suele incluir |
|---|---|---|
| General | 21 % | La mayoría de bienes y servicios, entre ellos los servicios profesionales, la tecnología, la publicidad y la consultoría |
| Reducido | 10 % | Hostelería, transporte de viajeros y entradas a espectáculos, entre otros |
| Superreducido | 4 % | Pan, leche, huevos, frutas, verduras, libros y medicamentos de uso humano, entre otros |
Los tipos pueden cambiar con medidas temporales, como ocurrió con algunos alimentos y con la energía en años anteriores. Revisa siempre el tipo vigente en la Agencia Tributaria.
Cómo se calcula el IVA de una factura
Dos ejemplos
Con el tipo general: si facturas 500 euros de base, el IVA al 21 % son 105 euros y el cliente paga 605 euros.
Al revés: si un total con IVA al 10 % es de 110 euros, la base es de 100 euros y el IVA, de 10 euros.
IVA repercutido y IVA soportado
El IVA que cobras a tus clientes se llama repercutido. El que pagas en tus gastos profesionales se llama soportado. Cada trimestre declaras la diferencia con el modelo 303: ingresas lo que sobra o compensas lo que falta.
Cuándo no se cobra IVA
- Operaciones exentas, como determinadas actividades sanitarias o educativas.
- Operaciones con clientes de otros países o territorios con reglas propias, como las de la Unión Europea o Canarias, Ceuta y Melilla.
- Regímenes especiales con obligaciones distintas, como el recargo de equivalencia o el régimen simplificado.
Cómo deducir el IVA de tus gastos
Para deducir el IVA soportado, el gasto debe estar vinculado a tu actividad y justificado con una factura completa. Un ticket simple, sin los datos del cliente, no sirve para deducir el IVA. Si un gasto es de uso mixto, solo podrás deducir la parte vinculada a la actividad.
Errores frecuentes
- Aplicar el tipo equivocado, por ejemplo el 21 % a un servicio con tipo reducido.
- Olvidar el IVA en una factura y tener que asumirlo después con tu propio dinero.
- Deducir IVA de gastos personales o sin factura completa.
- Confundir base imponible y total: en el 303 se declaran por separado.
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Esta guía es informativa y no sustituye el asesoramiento de un gestor o asesor fiscal. Las normas y los importes pueden cambiar, así que confirma siempre los datos en las fuentes oficiales.
